No quiso ser menos que Independiente y Racing Club también hizo los deberes en la Copa Argentina. El equipo de Gustavo Costas superó a San Martín de Formosa por 1 a 0 y se metió en los 16avos de final, estirando además su racha a nueve partidos sin perder (seis triunfos y tres empates).
El foco ahora está puesto en el clásico de Avellaneda del próximo sábado, al que llega con confianza en alza, aunque con un rendimiento que fue intermitente. Sin embargo, volvió a aparecer el de siempre: Adrián Martínez, quien marcó el gol del triunfo y volvió a ser determinante.
En la previa, Costas optó por un equipo mixto, combinando titulares y suplentes para cuidar piezas de cara a la seguidilla. La decisión generó dudas, sobre todo por incluir desde el arranque a su goleador, que venía de un esguince. Pero el delantero pidió jugar y respondió dentro de la cancha.
Racing fue superior, aunque le costó traducir esa diferencia en el marcador. Careció de fluidez en el juego y dependió mucho de los centros y pelotas paradas. San Martín, por su parte, no se replegó y llegó a incomodar en algunos pasajes, hasta que la expulsión de Gervasio Núñez a los 10 minutos condicionó el trámite.
A partir de ahí, la Academia inclinó definitivamente la cancha. Generó situaciones claras, como un remate de Conechny que pasó cerca y dos tiros en el travesaño, pero le faltó precisión para ampliar la ventaja. Los ingresos de Baltasar Rodríguez y el debutante Gonzalo Sosa le dieron aire fresco en ataque, aunque no lograron liquidarlo.
Más allá de no haberlo cerrado antes, el balance fue positivo para Racing: ganó, rotó el plantel y evitó lesiones. Ahora, con el boleto en la mano y el envión anímico, irá en busca de quedarse con un clásico de Avellaneda que promete ser determinante.