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Puerto San Julián: una empresa rusa tomó posesión de una planta pesquera y busca reactivar la producción tras su paralización

La firma Crustáceos del Sur asumió el control de las instalaciones que pertenecían a Food Partners Patagonia. El proyecto contempla el procesamiento de centolla y la continuidad de los puestos de trabajo, aunque todavía restan trámites y tareas de mantenimiento para retomar la actividad.

Después de más de un año de inactividad, la planta pesquera de Food Partners Patagonia, ubicada en Puerto San Julián, quedó finalmente en manos de Crustáceos del Sur, una empresa de capitales rusos que también desarrolla operaciones en Puerto Deseado. La firma proyecta recuperar la producción y aprovechar la infraestructura existente para el procesamiento de productos del mar.
Según informó el medio especializado Mar y Pesca Noticias Patagónicas, la operación había comenzado a gestionarse en 2025, pero distintas instancias administrativas demoraron la entrega de las instalaciones. Con la toma de posesión concretada, la compañía podrá avanzar en las tareas necesarias para poner nuevamente en funcionamiento el establecimiento.

Qué pasará con los trabajadores de la planta

Uno de los aspectos centrales de la operación es la continuidad laboral de la totalidad del personal que pertenecía a Food Partners Patagonia.
Durante el período en que la planta permaneció paralizada, los trabajadores continuaron percibiendo un ingreso garantizado por la anterior empresa.
Ahora, con el cambio de titularidad, se abre una nueva expectativa para recuperar la actividad productiva y mejorar las condiciones laborales, aunque la reanudación de las operaciones todavía no tiene una fecha confirmada.

La centolla será la principal apuesta productiva

El proyecto de Crustáceos del Sur contempla, en una primera etapa, el reprocesamiento de centolla, una actividad vinculada al desarrollo pesquero de Santa Cruz.
La firma pertenece al mismo grupo empresario relacionado con Bentónicos y mantiene operaciones en Puerto Deseado a través del buque fresquero Luca Santino.
Además, la iniciativa incluye el permiso de pesca de centolla que pertenecía a Food Partners Patagonia, cuya transferencia al buque Chiyo Maru N° 3 fue autorizada por el Consejo Federal Pesquero en diciembre de 2025.
Sin embargo, la capacidad de producción dependerá de la disponibilidad de materia prima y de los cupos de captura que puedan asignarse, factores fundamentales para garantizar el funcionamiento sostenido del establecimiento.

Qué falta para que la planta vuelva a funcionar

Pese a que la empresa ya tomó posesión de las instalaciones, todavía deberá completar una serie de procedimientos técnicos y administrativos antes de iniciar la producción.
Entre las principales tareas se encuentran la actualización de las habilitaciones, la revisión de los sistemas de refrigeración, el control de las cámaras de frío y la evaluación de las líneas de procesamiento.
Debido al tiempo que la planta permaneció sin actividad, también será necesario determinar qué trabajos de mantenimiento y adecuación deberán realizarse.

Buscan incorporar a la pesca artesanal

Como parte de una segunda etapa, Crustáceos del Sur analiza ampliar el abastecimiento mediante la incorporación de productos provenientes de la pesca artesanal, principalmente róbalo y pejerrey.
Esta posibilidad permitiría diversificar la producción y generar nuevas oportunidades para los pescadores de la región, aunque su implementación dependerá de que primero se consolide la actividad industrial.
De esta manera, Puerto San Julián suma una nueva expectativa de recuperación para su sector pesquero, con una inversión privada que apunta a reactivar instalaciones paralizadas, preservar los empleos existentes y recuperar el procesamiento de recursos marinos en territorio santacruceño. (Con información y foto de Mar&Pesca).

Reactivación pesquera Puerto San Julián

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