Un brutal femicidio conmocionó a la provincia de San Juan. Gemma Giselle Álvarez fue asesinada cuando se dirigía a su trabajo en moto. De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, su expareja la siguió con el auto que utilizaba para trabajar como chofer de una aplicación, la acorraló, provocó que cayera al asfalto y luego la atacó con un cuchillo hasta causarle la muerte.
Horas después del crimen, el sospechoso, identificado como Matías Ezequiel Marín, fue localizado y detenido en una vivienda de la Villa Obrera, en la localidad de Chimbas, en un operativo realizado por la Policía de San Juan con intervención del fiscal Nicolás Schiattino.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, el hombre intentaba autolesionarse, por lo que fue necesaria la presencia de una ambulancia para asistirlo. Durante el procedimiento, además, varios vecinos intentaron lincharlo al reconocerlo como el presunto autor del femicidio, aunque la situación fue controlada por las autoridades.
Según la reconstrucción del hecho, informada por Tiempo San Juan, todo ocurrió durante la mañana del jueves. Gemma circulaba en moto rumbo a su trabajo cuando comenzó a ser perseguida por su expareja.
Al llegar a una planta eléctrica ubicada en la zona de la Costanera, Marín la acorraló con el vehículo. La maniobra hizo que la mujer perdiera el control de la moto y cayera sobre el pavimento.
Aprovechando que la víctima estaba indefensa, descendió del auto y la atacó con un objeto cortopunzante. Las heridas fueron mortales y la joven falleció en el lugar.
Los gritos de la víctima fueron escuchados por un policía que prestaba servicio en una planta transformadora cercana. El efectivo efectuó disparos al aire con su arma reglamentaria para intentar detener el ataque.
La maniobra logró que el agresor interrumpiera la agresión, pero no evitó que escapara. Según informaron las autoridades, el sospechoso tomó un arma de fuego que llevaba consigo y el arma utilizada para cometer el crimen, abandonó el vehículo en la escena y huyó a pie hacia el sector norte de un descampado cercano.
El agente relató después cómo fueron esos momentos. “Pensé que era un choque común. Vi la moto siniestrada con el auto, pasé despacio y observé que no había nadie en ninguno de los vehículos. Nunca pensé que lo que había pasado era esto”, declaró en diálogo con La Nota SJ.
También contó que cuando iluminó la escena con una linterna, el agresor disparó contra él. “Lo único que llegué a hacer fue tirarme cuerpo a tierra y cubrirme con el auto que estaba ahí”, recordó. Según explicó, otro motociclista que pasaba por el lugar también buscó refugio junto a él.
Cuando Marín ya se había escapado, ambos se acercaron para asistir a la víctima. “Estaba boca abajo, aferrada a una mochila”, describió el efectivo, quien advirtió que la mujer tenía una profunda herida en el cuello y había perdido mucha sangre.
“Lo único que atiné fue a hacerle un tapón para contener la hemorragia. El civil que estaba conmigo me ayudaba mientras yo hablaba con el 911 y daba indicaciones”, recordó. Sin embargo, la gravedad de las lesiones hizo imposible mantenerla con vida hasta la llegada del personal de emergencias. “De a poquito la mujer se fue yendo”, lamentó.
Tras identificar a la víctima, los investigadores constataron que Gemma Giselle Álvarez había denunciado a su expareja por violencia de género el 1 de julio de 2026, apenas 29 días antes del crimen.
La presentación había sido realizada ante la Unidad Fiscal de Investigaciones CAVIG. En esa oportunidad, la mujer solicitó medidas de protección, aunque, según trascendió, ese pedido no habría sido atendido.
Además, se informó que ambos tenían un hijo menor de edad en común.
Mientras avanza la investigación, el fiscal Iván Grassi anticipó, de acuerdo con declaraciones publicadas por Diario Huarpe: “Lamentablemente, vamos a confirmar que estamos en el inicio de una investigación por lo que consideramos inicialmente un femicidio”.