El coordinador de la Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz, Walter Uribe, destacó las obras y gestiones destinadas a recuperar capacidad operativa, atraer empresas y generar empleo. Caleta Paula y Puerto Deseado concentran algunos de los principales proyectos en marcha.
El Gobierno de Santa Cruz lleva adelante un proceso de recuperación y reordenamiento de la infraestructura portuaria, con obras y gestiones orientadas a incrementar la actividad pesquera, atraer inversiones y generar nuevas fuentes de trabajo en las localidades costeras.
El coordinador de la Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz (UnEPoSC), Walter Uribe, repasó en diálogo con LU14 Radio Provincia los principales proyectos y destacó la decisión del gobernador Claudio Vidal de volver a poner a los puertos dentro de la agenda productiva provincial.
“Son obras importantísimas para lo que tiene que ver con la producción de la provincia de Santa Cruz, con la generación de empleo y con atraer nuevas empresas que quieran instalarse en la provincia o volver, porque hay empresas que están volviendo”, afirmó.
Caleta Paula: recuperación del astillero y más empleo
Uno de los proyectos destacados es la recuperación del Astillero API en Caleta Paula, donde la cantidad de trabajadores pasó de 16 antes del inicio de las obras a 55 en la actualidad.
La proyección es incrementar la actividad una vez que entre en funcionamiento el Syncrolift, infraestructura destinada a la elevación de embarcaciones para realizar tareas de reparación y mantenimiento.
Uribe también destacó el regreso de empresas pesqueras que habían reducido o trasladado sus operaciones fuera de Santa Cruz.
Entre ellas mencionó a CONARPESA, que había trasladado parte de su flota a Puerto Madryn y Puerto Rosales, y a Pesca Atlántica Group, que actualmente desarrolla actividad en Caleta Paula.
En ese puerto, Pesca Atlántica Group alquila a CONARPESA una planta que permaneció cerrada durante 12 años y que actualmente genera más de 200 puestos de trabajo.
Puerto Deseado se prepara para ampliar su capacidad
Otro de los proyectos centrales se encuentra en Puerto Deseado, donde el proceso licitatorio para ampliar la infraestructura portuaria atraviesa su etapa final de evaluación técnica y financiera.
Según explicó Uribe, en aproximadamente 45 días podría definirse la empresa adjudicataria, mientras que durante octubre comenzarían las tareas para instalar los obradores.
“Es la obra más importante que Santa Cruz va a realizar en la provincia en este puerto”, sostuvo.
La intervención permitirá sumar nuevos espacios para recibir embarcaciones, especialmente durante las temporadas de calamar y langostino, cuando aumenta la demanda operativa.
Más barcos y actividad en tierra
En Caleta Paula también se trabaja para ampliar la capacidad operativa mediante certificaciones ante la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), con la posibilidad de recibir buques de mayor eslora y portacontenedores.
En paralelo, CONARPESA incorporó un buque con capacidad de 1.000 toneladas, cuya operatoria contempla que un 20% de la producción sea procesada en tierra.
Uribe estimó que la llegada de entre cinco y siete buques poteros podría generar un crecimiento importante en la actividad de estiba, pasando de alrededor de 70 trabajadores actuales a entre 200 y 300.
El impacto de los puertos en las ciudades
El funcionario remarcó que el movimiento portuario no se limita al empleo directamente relacionado con la pesca, sino que genera actividad en otros sectores de las economías locales.
“Es un movimiento económico importante, donde trabaja el taxista, el hotelero, el restaurante, los proveedores, expendedores de combustible. Genera un circuito económico muy importante en las ciudades portuarias”, explicó.
En este marco, continúan los trabajos de mantenimiento, adecuación y certificación de la infraestructura, entre ellos intervenciones sobre defensas portuarias, bitas, sistemas de lucha contra incendios e inspecciones necesarias para garantizar la operatividad.
La recuperación de Caleta Paula y Puerto Deseado, junto con el regreso y la llegada de empresas, forma parte de una estrategia que busca que la actividad marítima tenga un mayor impacto en la producción, el empleo y las economías de las localidades portuarias santacruceñas.