El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, prometió examinar a fondo la información del Gobierno sobre objetos voladores no identificados (ovnis) porque tiene una “obsesión” con el tema, en una entrevista en la que aseguró que los extraterrestres son en realidad "demonios".
“No he podido dedicarle suficiente tiempo como para entenderlo de verdad, pero lo voy a hacer, confíen en mí. Estoy obsesionado con esto", dijo entre risas Vance este viernes al podcaster conservador Benny Johnson.
Vance añadió que todavía le quedan tres años como vicepresidente y que "llegará al fondo de los archivos sobre ovnis".
Johnson le preguntó el viernes a Vance por una orden que le dio el presidente Donald Trump a las agencias federales en febrero de "identificar y divulgar" los archivos gubernamentales sobre ovnis y extraterrestres. Trump explicó que tomaba esa decisión "basado en el enorme interés" que suscita el tema.
"No creo que sean extraterrestres. Creo que son demonios", consideró Vance, y describió su creencia como una comprensión cristiana de "seres celestiales que vuelan por ahí y hacen cosas raras a la gente".
En febrero pasado, a través de su cuenta de Truth Social, el presidente estadounidense dijo que iba a pedirle a su secretario de Guerra, Pete Hegseth, y a otros departamentos y agencias relevantes que inicien el proceso de identificación y desclasificación de archivos gubernamentales relacionados con vida extraterrestre.
Ese mismo mes, el expresidente Barack Obama declaró públicamente en el programa de su esposa, "The Michelle Obama Podcast", que los extraterrestres eran "reales", aunque él no los había visto.
"No los tienen en el Área 51, no hay ninguna instalación subterránea", precisó el exmandatario.
Sin embargo, a continuación, y en forma enigmática, agregó: "A menos que exista una conspiración enorme y los escondan del presidente de los Estados Unidos". Luego de esas declaraciones, Trump señaló que Obama había dado "información clasificada", algo que "no debía hacer".
El interés por los ovnis se ha reavivado al tiempo que el gobierno estadounidense ha investigado informes de aeronaves aparentemente sobrenaturales, en medio de preocupaciones de que otros países puedan estar probando tecnologías muy avanzadas.
En marzo de 2024, el Pentágono publicó un informe en el que afirmaba no tener pruebas de que fenómenos aéreos no identificados fueran tecnología alienígena. Muchos de los objetos sospechosos observados resultaron ser simplemente globos meteorológicos, aviones espía o satélites.