La Casa Blanca monitorea la situación sanitaria en la región rusa de Irkutsk luego de la muerte de Daria Shipilova, de 28 años, una técnica del Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk, en Siberia.
Un funcionario de la administración de Donald Trump confirmó a Axios que Washington está al tanto del episodio, sigue su evolución y “evalúa opciones”. Sin embargo, el seguimiento estadounidense no implica que la Casa Blanca haya confirmado la existencia de un brote de peste.
Shipilova fue internada en un hospital de Shelekhov con un cuadro de neumonía grave de causa desconocida y murió durante la noche entre el 1 y el 2 de octubre. Según la información difundida por el organismo sanitario ruso Rospotrebnadzor, hasta el momento no se determinó públicamente que la enfermedad haya sido peste.
Las autoridades rusas identificaron a 197 personas que tuvieron algún tipo de contacto con la trabajadora, entre pacientes, personal médico y otras personas potencialmente expuestas. Más de un centenar permanecían bajo observación en establecimientos hospitalarios, según informó The Moscow Times.
El gobernador de la región de Irkutsk, Igor Kobzev, aseguró que las personas identificadas no presentaban síntomas y habían obtenido resultados negativos en las pruebas de laboratorio. Además, se establecieron restricciones sanitarias en el hospital donde fue atendida Shipilova y en otros centros médicos de la zona.
Hasta este domingo 4 de octubre, la información disponible no indicaba un cierre de la ciudad de Shelekhov ni un confinamiento general de la población.
La preocupación surgió a partir de informes locales que señalaron que, el 25 de septiembre, Shipilova habría sufrido la ruptura de un tubo de ensayo que contenía el agente causante de la peste neumónica durante su trabajo. Esta versión no fue confirmada oficialmente por Rospotrebnadzor.
La trabajadora ingresó al hospital el 29 de septiembre, con síntomas compatibles con una neumonía grave, y falleció pocos días después. La causa concreta de su cuadro continúa sin ser determinada de manera pública.
La hipótesis de peste neumónica generó especial preocupación debido a que esta forma de la enfermedad afecta los pulmones y puede transmitirse entre personas a través de gotículas respiratorias. La peste es causada por la bacteria Yersinia pestis, que también puede provocar las formas bubónica y septicémica.
El jefe de la vecina república de Buriatia, Alexéi Tsydenov, había mencionado inicialmente que la mujer podría haber muerto “posiblemente de peste”, aunque posteriormente modificó esa formulación ante la falta de resultados concluyentes.
Por su parte, Rospotrebnadzor sostuvo que Shipilova padeció una “neumonía de etiología desconocida” y señaló que los análisis realizados posteriormente no detectaron microorganismos vinculados con las tareas que desarrollaba en el instituto. El organismo también aseguró que no tenía información sobre accidentes con agentes patógenos en el establecimiento y que la situación epidemiológica regional permanecía estable.
El exdirector de Rospotrebnadzor, Gennady Onishchenko, también consideró que la infección probablemente no correspondía a peste y pidió evitar conclusiones antes de contar con resultados definitivos.
Mientras tanto, el seguimiento de Estados Unidos se mantiene como una medida de monitoreo ante un episodio sanitario aún sin diagnóstico confirmado. Por ahora, no hay confirmación oficial de un brote de peste neumónica ni de una transmisión sostenida entre personas en la región.