Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que durante el fin de semana abatieron a más de 10 miembros del grupo terrorista Hezbollah y destruyeron más de 40 infraestructuras militares en el sur del Líbano, en el marco de una nueva ofensiva desplegada por la División 91.
Según detalló el Ejército israelí, la Brigada de Artillería dirigió ataques contra edificios utilizados con fines militares, depósitos de armas, lanzadores y otras infraestructuras que, de acuerdo con las autoridades israelíes, eran utilizadas para planificar y ejecutar acciones terroristas contra sus tropas.
Las FDI señalaron además, a través de la red social X, que continuarán actuando frente a cualquier amenaza contra los ciudadanos israelíes y sus fuerzas militares, siguiendo las directrices políticas establecidas por el gobierno de Israel. Poco después de los ataques, la Fuerza Aérea israelí interceptó un objetivo aéreo sospechoso detectado en el espacio donde operan las tropas israelíes en territorio libanés.
Por su parte, Hezbollah aseguró el sábado haber lanzado un ataque con drones contra una concentración de soldados israelíes cerca de Misgav Am, en el norte de Israel. La organización chiíta afirmó que la ofensiva fue una respuesta a supuestas violaciones del alto el fuego por parte del gobierno israelí.
En paralelo, medios oficiales libaneses reportaron al menos tres ataques israelíes en el sur de Beirut, mientras continúan los enfrentamientos diarios entre las fuerzas israelíes y el grupo respaldado por el régimen iraní. La Agencia Nacional de Noticias del Líbano indicó que dos de los ataques impactaron sobre la carretera de Saadiyat, ubicada a unos 20 kilómetros al sur de Beirut.
En el marco de la tregua impulsada por Estados Unidos, Israel mantiene el derecho de actuar ante amenazas consideradas inminentes o en desarrollo. Las tropas israelíes también continúan operando dentro de la denominada “línea amarilla”, una franja de aproximadamente 10 kilómetros dentro del territorio libanés cercana a la frontera.
El diputado de Hezbollah, Hassan Fadlallah, advirtió sobre “una nueva fase” del conflicto y aseguró que la organización “no aceptará un retorno a la situación anterior al 2 de marzo”, fecha en la que el grupo comenzó una nueva escalada militar tras lanzar cohetes contra Israel.
Representantes de Israel y del Líbano tienen previsto participar la próxima semana en una tercera ronda de conversaciones directas en Washington, en un intento por sostener el frágil alto el fuego alcanzado recientemente entre ambas partes.