La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar cuando fuerzas iraníes lanzaron múltiples misiles balísticos contra una base militar estadounidense en Jordania.
El Comando Central (CentCom) informó que todos los proyectiles fueron interceptados con éxito y que las tropas permanecen en alto estado de preparación.
El ataque, que se produjo a las 17:45 hora de Washington, fue atribuido a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Según el CentCom, se trató de un intento de ataque sorpresa contra fuerzas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente.
Aunque el gobierno norteamericano no precisó la ubicación, fuentes oficiales y medios de Irán e Israel señalaron que el blanco fue una base en territorio jordano.
Horas después del ataque, el CentCom confirmó que, junto a las Fuerzas Armadas de Arabia Saudita, lanzó una serie de ataques de precisión contra grupos identificados como “terroristas iraquíes” alineados con Irán.
EE.UU. confirmó que aviones de combate de ambos países atacaron “sitios logísticos y de armamento terrorista” en el este de Irak, en respuesta a más de 30 ataques aéreos con drones dirigidos por el CGRI en las últimas 72 horas.
La Resistencia Islámica en Irak, que agrupa a los principales grupos proiraníes, denunció que los ataques dejaron unos 20 muertos y heridos, además de daños materiales en edificios y propiedades.