Marco Trungelliti escribió este viernes una de las páginas más importantes de su carrera. A los 36 años, el santiagueño derrotó al serbio Hamad Medjedovic, 73° del ranking mundial, por 7-5 y 7-6 (2) y consiguió su primera victoria en un cuadro principal de un Masters 1000.
El actual número 90 del mundo volvió a demostrar que la perseverancia sigue siendo una de sus principales virtudes. Después de superar la clasificación, Trungelliti aprovechó su oportunidad en Cincinnati y se quedó con un triunfo de enorme valor ante un rival 13 años menor.
Un camino trabajado desde la qualy
Antes de ingresar al cuadro principal, el santiagueño tuvo que superar dos exigentes encuentros en la clasificación.
Primero remontó ante el austríaco Sebastian Ofner y luego hizo lo propio frente al japonés Kei Nishikori, lo que le permitió acceder por cuarta vez en su carrera al main draw de un Masters 1000 y por tercera ocasión durante esta temporada.
Frente a Medjedovic, Trungelliti volvió a exhibir carácter en los momentos decisivos.
Ganó el 71% de los puntos jugados con su primer servicio, consiguió 11 winners y concretó tres oportunidades de quiebre.
Una batalla que resolvió con carácter
El primer set fue extremadamente parejo. Trungelliti necesitó alrededor de 15 minutos para quebrar el servicio de su rival cuando el marcador estaba 6-5 y así quedarse con el parcial por 7-5.
La segunda manga volvió a exigirle al máximo. El santiagueño llegó a estar 3-5 abajo, pero reaccionó a tiempo, recuperó el quiebre y llevó la definición al tie-break.
Allí fue ampliamente superior y se impuso por 7-2, sellando una victoria que significó mucho más que avanzar de ronda.
Con este resultado, Trungelliti logró saldar una cuenta pendiente en su extensa trayectoria profesional y festejó por primera vez en el cuadro principal de un torneo Masters 1000.
Ahora va por otro golpe ante Medvedev
El premio por la histórica victoria será un desafío todavía mayor.
En la próxima ronda, Trungelliti deberá enfrentarse al ruso Daniil Medvedev, número 7 del mundo y campeón de Cincinnati en 2019.
El santiagueño, que este año también hizo su debut en la Copa Davis con Argentina frente a Corea del Sur, buscará ahora extender su enorme semana y volver a sorprender en uno de los torneos más importantes del calendario.
A los 36 años, Trungelliti volvió a demostrar que todavía tiene mucho tenis para dar y que, cuando se trata de perseguir un objetivo, nunca es tarde para seguir soñando