La Municipalidad de Ushuaia rechazó las versiones que vinculan al relleno sanitario de la ciudad con el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que provocó varias muertes y contagios durante una expedición internacional.
En los últimos días comenzó a circular la hipótesis de que el denominado “caso índice” podría haberse originado durante una actividad de avistamiento de aves realizada cerca del predio municipal. Sin embargo, desde el gobierno local negaron que existan antecedentes o evidencias que respalden esa teoría.
El secretario de Ambiente de Ushuaia, David Ferreyra, explicó que el espacio funciona como un relleno sanitario controlado y no como un basural a cielo abierto. “Un relleno sanitario cumple normas específicas, tiene controles ambientales, sistemas de compactación y cobertura diaria para minimizar cualquier riesgo”, señaló.
Además, el funcionario fue contundente al descartar una posible relación con el contagio. “En más de 25 años de funcionamiento del relleno sanitario de Ushuaia nunca se registró un caso de hantavirus asociado al lugar”, afirmó.
Desde la Municipalidad también indicaron que el predio cuenta con tareas periódicas de fumigación y monitoreo permanente para reducir la presencia de roedores. Según precisaron, la última fumigación se realizó semanas antes de la llegada de los turistas que luego abordaron el crucero.
Ferreyra también sostuvo que especialistas sanitarios remarcan que la cepa Andes del hantavirus no presenta circulación autóctona en Tierra del Fuego. “Somos una isla y esa condición genera una barrera natural para la llegada del vector de contagio”, explicó.
El brote registrado en el MV Hondius generó preocupación internacional luego de provocar tres muertes y varios contagios entre pasajeros y tripulantes, además de obligar a modificar el recorrido original de la embarcación.