El diputado nacional Juan Grabois se refirió a la figura de Javier Milei, a la próxima visita del papa León XIV y al clima de confrontación política en la Argentina.
En una entrevista con La Nación, el dirigente social sostuvo que espera que la llegada del Pontífice aporte “humanidad” y ayude a poner el foco en los sectores más afectados por la situación social.
“Que sea una voz que defienda los intereses de los que más están sufriendo, como las personas con discapacidad, los jubilados o los trabajadores más precarios”, afirmó.
Grabois remarcó además que tanto Francisco como León XIV colocan a la justicia social como uno de los ejes centrales de su mirada.
Su relación con Milei
Consultado sobre si estaría dispuesto a reunirse con el Presidente, Grabois respondió que no tendría inconvenientes. “Me reuní con Peter Thiel, mirá si no voy a estar dispuesto a juntarme con Mauricio Macri, Javier Milei o Marcos Galperin”, señaló.
Sin embargo, aclaró que, para él, el diálogo no implica dejar de lado las propias convicciones. “Una cosa es el diálogo y otra es perder la identidad”, sostuvo.
También reconoció similitudes entre su propio estilo discursivo y el del Presidente. “Milei es una persona que trabaja una retórica muy agresiva y yo también”, expresó.
En ese sentido, admitió que su forma de intervenir en la discusión pública puede ser, en algunos momentos, demasiado vehemente.
“Soy una persona muy vehemente e impulsiva y, a veces, eso no es el mejor camino. Espero ir mejorando”, reconoció.
“No es el anticristo”
Durante la entrevista, Grabois también fue consultado por declaraciones del ministro Luis Caputo, quien había calificado a Axel Kicillof como el “anticristo”.
Frente a esa definición, el dirigente defendió al gobernador bonaerense y marcó su propia posición sobre Milei.
“Axel es una buena persona, un hombre honesto y que intenta trabajar para el bien común. Aunque no lo fuera, no sería el anticristo. Milei representa valores que no son cristianos, pero no es el anticristo”, afirmó.
Grabois también reiteró su defensa de un Estado con presencia en ciencia, salud, educación, discapacidad y tecnología, y sostuvo que esas políticas deberían financiarse con una mayor contribución de los sectores de mayores ingresos.
Por último, volvió a mostrarse dispuesto a sentarse a dialogar con el Presidente.
“¿Cómo no me voy a sentar con un compatriota? No tengo ningún problema. Ahora, no voy a dejar mi identidad en una discusión”, concluyó.