Se complicó solo Huracán en Río Cuarto. El equipo de Diego Martínez controlaba el partido ante Estudiantes de Río Cuarto, que llegaba golpeado tras sumar apenas un punto de los últimos 18. Sin embargo, en una ráfaga de tres minutos el Globo tiró por la borda todo lo bueno que había hecho y terminó cayendo 2-0.
El quiebre llegó a los 28 minutos del primer tiempo. El árbitro Macheroni sancionó penal, pero desde el VAR le avisaron que la falta había sido afuera. En esa misma acción, Leandro Lescano vio la segunda amarilla y dejó a Huracán con diez. Tres minutos más tarde, apareció la ley del ex: Mateo Bajamich aprovechó un descuido defensivo y marcó el 1-0 para el local. Golpe doble y partido cuesta arriba.
En el complemento, Estudiantes salió con otra energía y pudo haber ampliado antes la ventaja, pero se topó con una gran actuación de Hernán Galíndez, que salvó al Globo en cuatro ocasiones claras. Huracán reaccionó con cambios ofensivos: ingresó Óscar Romero para su debut y el equipo empujó en busca del empate. El paraguayo casi convierte de tiro libre y Caicedo falló un gol increíble bajo el arco.
Pero cuando no liquidás tus chances, lo pagás. En el cierre, Gabriel Alanís, a préstamo desde el propio Globo, sentenció el 2-0 definitivo. Fue el primer triunfo del año para el León del Imperio y una celebración histórica en Río Cuarto, que volvió a festejar en Primera División después de 40 años. Huracán, en cambio, se fue masticando bronca por un partido que tenía controlado y dejó escapar.