Espectáculo

Esteban Lamothe tenía todo preparado para pedirle casamiento a Débora Nishimoto, pero los nervios lo traicionaron: "No pude..."

Esteban Lamothe y Débora Nishimoto ya tienen fecha para dar el gran paso y, mientras avanzan con los preparativos, decidieron compartir algunos detalles de una historia de amor que también tuvo su cuota de improvisación. La pareja confirmó que pasará por el Registro Civil el 4 de diciembre y que la celebración tendrá un formato deliberadamente íntimo, rodeados por sus afectos más cercanos.
“Amigos y familia, la gente que más queremos que esté”, explicaron al referirse a la lista de invitados y a la decisión de mantener una ceremonia acotada. La elección responde al deseo de compartir el momento con aquellas personas que ocupan un lugar verdaderamente importante en sus vidas, sin convertir la boda en un acontecimiento multitudinario.
Pero si algo tuvo de particular este compromiso fue la manera en que Esteban terminó haciendo la propuesta. El actor había preparado cuidadosamente el momento y llevaba varios días escondiendo los anillos, aunque su ansiedad terminó conspirando contra el plan original. “Yo tenía los anillos en la mochila desde el 23 de diciembre y no quería que ella los viera porque se los iba a dar el 31”, contó.

La idea era esperar hasta la medianoche del 31 de diciembre, durante unas vacaciones en Chile. El destino elegido para semejante momento fue Chiloé y, según recordó Débora, allí ocurrió finalmente la propuesta. “La propuesta fue hace casi un año, el 31 de diciembre, en Chiloé”, contó la actriz al reconstruir aquel día que terminó marcando el comienzo de esta nueva etapa para ambos.

Sin embargo, la espera se hizo demasiado larga para Lamothe. La intención de aguardar hasta el horario quedó rápidamente descartada cuando el actor descubrió que los nervios podían más que su voluntad de respetar el cronograma que había imaginado. Débora relató entre risas cómo se precipitó la escena: “Quería decírmelo a las 00 y por los nervios me lo dijo apenas se despertó de la siesta”.

El propio Esteban terminó aportando el remate de aquella particular propuesta, que estuvo bastante lejos de la planificación romántica que había imaginado. “Me acosté a dormir la siesta, no pude dormir, y cuando me levanté le dije ‘en la mochila hay algo’ y estaban los anillos”, recordó el actor, revelando que la ansiedad terminó ganándole la pulseada a la sorpresa.
La boda tendrá además un componente especial para , quien anticipó que, aunque el matrimonio será formalizado por civil, quiere sumar un gesto acorde con sus propias creencias. “Quiero un cura que nos bendiga, o nos tire agua bendita por lo menos, porque soy católico y más tradicional”, expresó. La frase dejó en claro que la pareja combinará la intimidad que busca para la celebración con algunos rituales que para el actor tienen un significado personal.

Después del casamiento llegará otra de las etapas que ya imaginan juntos. “Vamos a tener una luna de miel chiquita y después nos queremos ir a Japón”, adelantaron. Para Débora, ese viaje representa además un deseo largamente esperado: conocer el continente asiático junto a Esteban, ahora como matrimonio. Así, entre una boda pequeña, una propuesta que se adelantó por los nervios y un viaje soñado, la pareja transita los últimos meses antes de convertir su historia de amor en una nueva etapa.

Fuente: PAPARAZZI
Casamiento Esteban Lamothe DÉBORA NASHIMOTO

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web