Marcela Mancilla, madre de tres hijas y trabajadora del Registro Civil, recibió las llaves de su vivienda después de casi dos décadas de espera. Fue la número 10 del sorteo y creyó que era su última oportunidad. El gobernador Claudio Vidal encabezó la entrega que marcó un antes y un después para su familia.
Después de más de 19 años esperando acceder a una vivienda propia, Marcela Mancilla finalmente pudo cumplir uno de sus mayores sueños. Este sábado 24 de octubre, en Río Gallegos, recibió las llaves de su nuevo hogar de manos del gobernador Claudio Vidal, en una jornada cargada de emoción que compartió junto a sus tres hijas y otros familiares.
La historia de Marcela refleja la realidad de muchas familias santacruceñas que durante años esperan una solución habitacional. En su caso, la noticia llegó cuando prácticamente había perdido las esperanzas de resultar beneficiada.
“Obviamente, muy feliz, muy emocionada. Hace mucho tiempo que lo estábamos esperando y ya esperando poder empezar a habitarla”, expresó tras recibir las llaves.
Vivió durante años con su mamá y ahora tendrá un hogar para sus hijas
Marcela es madre de tres hijas y durante gran parte de su vida compartió la vivienda de su mamá con otros integrantes de su familia.
Aunque siempre contó con el acompañamiento de sus seres queridos, tener un espacio propio representaba una necesidad y un proyecto que parecía postergarse indefinidamente.
“Estuve muchos años viviendo en la casa de mi mamá. Estábamos todo el tiempo acompañadas de mi hermana, de mis sobrinos, mi mamá. Pero ahora sí, obviamente que cambia. Es todo nuevo para nosotras”, relató.
La entrega de la vivienda significa un cambio importante en la vida cotidiana de Marcela y sus hijas, quienes ahora podrán organizar su propio hogar después de tantos años de convivencia familiar.
Sin embargo, dejó en claro que su nueva casa seguirá siendo un espacio de encuentro para sus seres queridos.
“Amigos, todo el que quiera venir a visitarnos va a tener las puertas abiertas”, aseguró.
El número 10 del sorteo que desató un festejo en el Registro Civil
Uno de los momentos más emocionantes de esta historia ocurrió cuando Marcela se enteró de que había resultado beneficiada en el sorteo de viviendas.
La mujer, que trabaja desde hace 11 años en el Registro de Deudores Alimentarios del Registro Civil, se encontraba en su lugar de trabajo junto a sus compañeros, quienes seguían atentamente la transmisión.
Su nombre apareció en el último lugar del sorteo, cuando las posibilidades parecían agotarse.
“Decírmelo a mí, que yo fui la número 10 del sorteo. Ya era la última posibilidad que tenía”, recordó.
La noticia provocó una celebración espontánea entre sus compañeros.
“Fue un griterío, se enteró todo el Registro. Fue felicidad plena”, contó Marcela, al recordar aquel instante que puso fin a casi dos décadas de espera.
Vidal le entregó las llaves de su nueva vivienda
La entrega se concretó durante una jornada encabezada por el gobernador Claudio Vidal, quien hizo entrega de las llaves a la beneficiaria.
Marcela estuvo acompañada por sus tres hijas, su mamá, su hermana, su tía y compañeros de trabajo, quienes compartieron la alegría de un momento que la familia esperaba desde hacía años.
Ahora comienza una nueva etapa, que incluye organizar la mudanza, realizar los trámites correspondientes y preparar cada espacio de la vivienda.
Para Marcela, la casa representa mucho más que una propiedad: significa independencia, estabilidad y la posibilidad de brindarles a sus hijas un lugar propio donde construir nuevos recuerdos.
Después de 19 años de espera, un sorteo que parecía perdido y una celebración que emocionó a sus compañeros de trabajo, Marcela y sus tres hijas finalmente podrán comenzar una nueva vida bajo su propio techo.