Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar este domingo en el balotaje presidencial entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, tras una tensa campaña marcada por acusaciones cruzadas de corrupción y propuestas de país diametralmente opuestas. La jornada comenzó a las 8, hora de Brasilia, y se extendió hasta las 17. Como ocurrió en la primera vuelta del 4 de octubre, se espera que los primeros resultados oficiales comiencen a difundirse poco después del cierre de las urnas.
Los candidatos llegan a la segunda vuelta con una diferencia mínima y una disputa marcada por el comportamiento de 48,1 millones de electores que no respaldaron a ninguno de los dos finalistas en la primera ronda.
Lula, de 80 años, obtuvo el 45,16% de los votos, frente al 47,03% de Flávio Bolsonaro. El líder del Partido de los Trabajadores (PT), que busca su cuarto mandato no consecutivo, aspira a convertirse en el primer candidato en ganar un balotaje después de perder en la primera vuelta desde el retorno de las elecciones presidenciales directas en 1989. Por su parte, el candidato del Partido Liberal (PL) promete endurecer la política de seguridad y actuar contra la corrupción.
Con una diferencia estrecha entre ambos candidatos, la abstención y el traslado de votos de quienes apoyaron a otras opciones serán factores centrales en la definición del próximo presidente brasileño.
Extienden dos horas la votación
El ministro Cristiano Zanin, del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior Electoral, ha decretado la prórroga de la votación en todo el territorio nacional hasta las 19:00 horas. La medida se debe a la reducción del servicio de autobuses y otros medios de transporte público en diversas regiones del país, pero especialmente en las capitales de São Paulo y Bahía.
En Salvador, la interrupción del servicio fue tan grave que el presidente del Tribunal Regional Electoral ordenó la detención del secretario de Movilidad, que se encuentra en París.