La Justicia Federal de Rosario pidió ampliar la imputación contra Gianfranco Gaspar Núñez, el creador de “Argentina Casting”, acusado de haber liderado una
red de explotación sexual de mujeres, luego de que se encontrara material de abuso de menores en su celular.
También pidió prorrogar la prisión preventiva, ya que su condición de detenido termina el viernes y los fiscales quieren que siga preso hasta el juicio. Todo se resolverá en una audiencia que se realizará hoy en sede judicial, donde las partes estarán presentes de forma virtual.
El caso saltó a la luz en marzo del 2025, tras una investigación de la Justicia Federal donde se descubrió que Núñez habría operado un esquema de captación de mujeres jóvenes bajo falsas promesas laborales en el exterior.
El principal acusado, que vivía en la ciudad de Rosario, contactaba a mujeres de entre 18 y 22 años mediante Instagram, de distintas provincias como Buenos Aires, Jujuy, Córdoba y Misiones.
Las citaba en hoteles o departamentos temporarios y les ofrecía sumas de dinero, aproximadamente $200 dólares, a cambio de grabar videos íntimos. Les prometía que el material sería de “distribución exclusiva para el exterior” o en un circuito cerrado, pero en realidad era viralizado en redes sociales.
El imputado también ocultaba su verdadera identidad. Decía llamarse “Liam” o “Elion”, y al menos a tres víctimas les hizo firmar un contrato que no tuvieron posibilidad de leer con detenimiento, ni obtener una copia o sacarle una foto, para saber de qué se trataba.
La causa recayó en el área de Investigaciones y Litigio de Casos Complejos, de la Unidad Fiscal Rosario, a cargo de los fiscales Soledad García, María Virginia Sosa y Javier Arzubi Calvo. También interviene el juez federal de Garantías, Carlos Alberto Vera Barros.
La Justicia ordenó cuatro allanamientos en su casa de Rosario, también en departamentos de Posadas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se secuestraron notebooks, cámaras de fotos, lámparas profesionales de iluminación para el montaje de un set de grabación, juguetes sexuales, discos rígidos, tarjetas SD, tarjetas de débito y de crédito, documentación de contratos apócrifos relacionados con las víctimas.
El acusado quedó detenido, pero luego un juez le otorgó la libertad con una caución de 20 millones de pesos. Sin embargo, la fiscalía apeló la resolución y solicitó la prisión preventiva, que fue concedida en abril de este año. Desde entonces, Núñez sigue preso.
Según pudo saber TN, el acusado está imputado por el delito de “trata de personas con fines de explotación en la modalidad de captación y acogimiento, agravado por la cantidad de víctimas, por haber mediado engaño, abuso de situación de vulnerabilidad y consumación de la explotación".
En la audiencia de este jueves, los fiscales anticiparon que harán una ampliación de la imputación por "promoción o facilitación de la prostitución de una persona, aunque medie el consentimiento de la víctima”. Todo en calidad de autor. Y solicitarán una prórroga de prisión preventiva por siete hechos de trata y uno de tenencia de material de abuso sexual infantil (MASI).
Entre las medidas de prueba que solicitaron los fiscales, se espera la Cámara Gesell de más denunciantes, lo que podría agravar la situación de Núñez y sumar más imputaciones. Se cree que habría más de 50 mujeres vulneradas.
MASI: qué comprende y por qué es un delito
Según el Ministerio Público Fiscal, la expresión material de abuso sexual infantil (MASI) refiere a cualquier tipo de contenido en el que se observe explotación o abuso sexual de menores. Puede incluir imágenes, vídeos o transmisiones en directo que muestren a personas menores de edad siendo sexualizadas, abusadas o explotadas sexualmente.
“Es relevante establecer una diferenciación sobre qué es y cómo opera el consumo y la producción de MASI. Anteriormente, se hacía referencia a este material utilizando el término ‘pornografía infantil’, se comprendió que era preciso dejar de hacerlo en tanto minimiza la gravedad del delito, pudiendo llevar a que las infancias no reciban el apoyo y la protección correspondiente”, explicaron.
“Esto se debe a que el término pornografía alude usualmente a una situación consensuada entre personas adultas que participan en actos sexuales para su grabación y posterior distribución. Cuando en estas escenas hacen intervenir a menores de edad, nos encontramos frente a delitos de abuso sexual infantil”, agregaron.
“Por ende, no se trata de lo mismo y el contenido que se deriva de las acciones que vinculan a infancias con la producción de material de índole sexual se caratula como: material de abuso sexual infantil (MASI)”, detallaron.