Esta semana será determinante para la investigación contra Felicitas Alvite, conocida como “La Toretto”, en el marco de la causa por la muerte de Walter Armand, puesto que se llevará adelante una audiencia clave de cara al inicio del juicio oral.
La Justicia de La Plata convocó a ambas partes a reunirse este viernes, con el objetivo de ordenar el debate, revisar las pruebas que serán tenidas en cuenta a lo largo del proceso y excluir aquellas que considere impertinentes o repetitivas, además de fijar la lista definitiva de testigos.
Se trata de una etapa fundamental, ya que delimita qué hechos y responsabilidades serán objeto de discusión pública cuando inicie el juicio oral.
Felicitas Alvite enfrenta una imputación por homicidio simple con dolo eventual, una figura penal que contempla condenas de hasta 25 años de prisión. La acusación sostiene que Alvite habría asumido el riesgo de un desenlace fatal al conducir a alta velocidad durante una supuesta carrera ilegal en la vía pública. El expediente destaca como evidencia central el registro de cámaras de seguridad, donde se observa a los vehículos desplazándose a gran velocidad y cruzando semáforos en rojo. Este material audiovisual será uno de los ejes del futuro debate oral.
La defensa de Alvite está integrada por Flavio Gliemmo, Santiago Irisarri y Luisina Gliemmo, apuestan por una estrategia orientada a cuestionar la investigación y limitar la cantidad de testigos admitidos.
Por su parte, Valentina Velázquez, la otra persona imputada, es asistida por la defensora oficial Raquel Ponzinibio. A diferencia de Alvite, ella llega al juicio acusada de prueba de velocidad, aunque la familia de la víctima reclama una imputación más grave por su presunta participación activa en los hechos.
El bloque acusatorio está conformado por el fiscal de juicio Martín Chiorazzi y los abogados que representan al particular damnificado, es decir, a la familia de Armand.