Nacional

Día Mundial del ACV: una experiencia interactiva enseñará a reconocer los síntomas con inteligencia artificial

Crédito: Freepik.es

En el marco del Día Mundial del Ataque Cerebrovascular (ACV), que se conmemora cada 29 de octubre, el Jardín Japonés de la Ciudad de Buenos Aires será sede de una jornada abierta al público para aprender a prevenir esta afección, reconocer sus síntomas y conocer los tratamientos disponibles. La iniciativa reunirá actividades educativas de la Fundación para el Estudio de las Neurociencias y la Radiología Intervencionista (FENERI) y la Asociación Argentina de Ataque Cerebral (AAAC), junto con una estación interactiva de ENERI y Clínica La Sagrada Familia.
El recorrido incluirá puestos informativos y STROKE IA 360°, una experiencia que combinará inteligencia artificial y simulación médica para mostrar cómo se detecta y trata un ACV. La propuesta buscará transmitir un mensaje central: cada minuto cuenta. Si bien la tecnología puede ayudar a agilizar la atención, reconocer los síntomas y pedir ayuda de inmediato sigue siendo fundamental.

Prevención y control de los factores de riesgo
Uno de los espacios estará dedicado a los principales factores de riesgo del ACV, como la hipertensión arterial, el tabaquismo, el colesterol elevado, la obesidad y el sedentarismo, además del consumo perjudicial de alcohol y otras sustancias. A través de actividades prácticas, los asistentes podrán aprender cómo se mide la presión arterial y por qué es importante controlarla para cuidar la salud cerebral. También se promoverá la consulta médica para detectar y tratar estos factores.
La jornada incluirá actividades sobre alimentación equilibrada, reducción del consumo excesivo de sal y actividad física regular, adaptada a las posibilidades de cada persona. La propuesta buscará acercar recomendaciones concretas para incorporar hábitos saludables a la vida cotidiana y compartirlos en familia.

La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo de un ataque cerebrovascular.
Reconocimiento de síntomas y respuesta inmediata
Otro de los ejes será la identificación de las señales de alerta. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la desviación de la cara, la pérdida de fuerza en un brazo y las dificultades para hablar o comprender. También pueden aparecer alteraciones repentinas de la visión o del equilibrio.
Ante cualquiera de estas señales, se debe llamar al servicio de emergencias, registrar la hora en que comenzaron los síntomas y no esperar a que desaparezcan. Incluso si las manifestaciones ceden, es necesaria una evaluación médica urgente.
La principal incorporación será una estación que combinará herramientas de inteligencia artificial con una simulación de tratamiento endovascular. En una experiencia de entre ocho y diez minutos por grupo, los participantes podrán seguir un caso ficticio desde la aparición de los primeros síntomas hasta la simulación de una intervención para restablecer la circulación cerebral. Un cronómetro permitirá visualizar la importancia del tiempo en cada etapa.
IA contra el tiempo
El primer módulo mostrará cómo se estudia a una persona con sospecha de ACV mediante tomografías e imágenes de las arterias cerebrales. A partir de material recreado o anonimizado, los asistentes conocerán cómo la inteligencia artificial puede ayudar a detectar posibles obstrucciones, analizar imágenes y generar alertas para el equipo médico.
La actividad podrá incluir ejemplos educativos de plataformas como RapidAI, sin que esto implique un patrocinio comercial. Según el estudio y la herramienta utilizada, estos sistemas también pueden aportar estimaciones sobre la lesión y el tejido cerebral en riesgo.
La información obtenida se complementa con la evaluación clínica y el tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas. En conjunto, estos datos ayudan a los profesionales a evaluar las alternativas terapéuticas y coordinar la atención.
Sin embargo, la inteligencia artificial funciona como una herramienta de apoyo y no reemplaza el criterio médico. Sus resultados deben ser revisados por especialistas y pueden contener errores. La demostración buscará mostrar tanto sus posibilidades como la necesidad de una supervisión profesional.

Viaje al cerebro
El segundo módulo recreará una trombectomía mecánica, un procedimiento que permite extraer un coágulo en pacientes seleccionados con ACV isquémico causado por una obstrucción arterial. Mediante un simulador, una pantalla interactiva o un modelo vascular, se mostrará cómo el especialista guía un catéter por las arterias hasta llegar al coágulo y retirarlo para intentar restablecer el flujo sanguíneo.
La experiencia incluirá la navegación por la circulación cerebral, la localización de la obstrucción y la simulación de la recuperación del flujo. Para los más chicos y sus familias, se contempla una maqueta transparente con un coágulo simbólico que pueda retirarse mediante un dispositivo seguro. El recurso definitivo dependerá de la disponibilidad del equipamiento.

De la prevención a la atención especializada
Las distintas estaciones compartirán un mismo objetivo: mostrar cómo la prevención y la respuesta temprana pueden influir en la atención de un ACV. El control de los factores de riesgo, la identificación de los síntomas y el pedido inmediato de asistencia son pasos fundamentales para que los equipos médicos puedan actuar a tiempo y evaluar los tratamientos disponibles.
La jornada también difundirá la regla mnemotécnica SoCoorRé: Sonreír, Coordinar y Repetir, una herramienta para recordar algunas señales de alerta. Sonreír permite observar si la cara se mueve de manera simétrica; coordinar consiste en comprobar si la persona puede levantar ambos brazos; y repetir implica pedirle que diga una frase sencilla para detectar dificultades en el habla o la comprensión.
Ante la aparición repentina de alguna de estas alteraciones, se debe llamar al servicio de emergencias y registrar la hora de inicio de los síntomas. La regla ayuda a reconocer señales de alarma, pero su ausencia no descarta un ACV. Por eso, no hay que esperar a que las manifestaciones desaparezcan para buscar atención médica.
Estación de rehabilitación: recuperar autonomía después de un ACV
La jornada también abordará la etapa posterior a la emergencia. La rehabilitación es una parte fundamental de la recuperación, ya que permite trabajar sobre las dificultades de movimiento, lenguaje, deglución y funciones cognitivas que pueden aparecer después de un ACV.
En esta estación, los visitantes conocerán el trabajo de los equipos interdisciplinarios y el aporte de áreas como kinesiología, terapia ocupacional y fonoaudiología. También se destacará la importancia del acompañamiento emocional y familiar durante el proceso.
Por último, se presentarán tecnologías como la realidad virtual, la robótica y las herramientas de inteligencia artificial, que pueden contribuir a adaptar los ejercicios y evaluar los avances bajo supervisión profesional. El objetivo será mostrar que la atención no termina con la urgencia, sino que continúa durante la recuperación y la búsqueda de una mayor autonomía.

Fuente: ÁMBITO
prevención Día Mundial ACV INTERACTIVA inteligencia ARTIFCIAL

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web