El juicio contra un ex integrante de la fuerza de seguridad de Santa Cruz continúa su curso y, en la jornada del martes, prestaron declaración importantes testigos para la causa.
Se trata del ex cabo primero Pablo Núñez, quien está procesado por el femicidio de Jesica Minaglia, maestra asesinada en abril del 2020 en la localidad de Piedra Buena.
Tal como se adelantó, el lunes, el acusado se negó a declarar y más de una docena de testigos, entre seres queridos de la víctima y peritos que trabajaron en la instrucción dieron su testimonio como actores de tipo o de hecho ante el tribunal de la Cámara Oral de Río Gallegos.
El debate de valoración de pruebas es llevado adelante por María Alejandra Vila como presidente y con Jorge Yance y Joaquín Cabral como vocales. El fiscal es José Antonio Chan y Analía Molina como jefa de despacho. Los abogados defensores de Nuñez fueron Santiago Pinto y Mauricio Mariani.Como representante de la querella estuvo Enrique Papa. Asimismo la fiscal que estuvo en la instrucción de la causa, Julieta Ramos y Rita González, dijeron presente. Ésta última como ministerio complementario.
Este martes, tras el cuarto intermedio del lunes, quienes prestaron declaración testimonial fueron efectivos policiales que trabajaron en la instrucción de la causa, una profesional y un testigo clave: Carlos K. un amigo de la infancia y testigo relevante en la causa, ya que estaba “conociendo” a Jesica antes del femicidio. Éste último indicó que: “Jesica creía que solo estaba para hacer las tareas de la casa. Me comentaba que sólo se ocupaba de lavar, limpiar y que no era valorada... Estaba preocupada porque él la amenazaba con que la iba a sacar del alquiler y me comentó que se le había metido a la casa rompiendo una ventanita de atrás”, relató el testigo, para quien Jésica “sentía que se había sacado un peso de encima cuando se separó”.
Asimismo, los efectivos policiales Torres y Espina comentaron sobre sus actuaciones en la causa. El primero había intervenido en una inspección ocular que se hizo en inmediaciones de la casa donde ocurrió el femicidio. Se expidió sobre una “vigueta” de construcción que fue secuestrada en la instrucción y no aportó mayores datos.
En tanto, Espina comentó que fue uno de los primeros en llegar a la morada tras haber sido advertido por un “presunto robo” que se había registrado en la casa de Jesica.
“A nosotros nos dijeron que era un robo, cuando llegamos, escuchamos a la mamá de la chica (por Nelly González, madre de Jesica) que decía que su hija estaba muerta. La puerta estaba cerrada, yo abrí, metí solamente la cabeza, vi la escena del crimen, cerré y le di aviso a mi jefe” indicó.
Por otro lado quien dio su testimonio fue la psicóloga personal de la docente asesinada Jesica, una profesional que la atendió entre el 2016 y junio del 2018. A ella le consultaron si su paciente había tenido situaciones en las que había querido atentar contra su propia vida, si había sido víctima de manipulación o violencia pero ella los negó.
De igual manera, para este miércoles a partir de las nueve de la mañana, se espera que las partes lleguen al recinto de la Cámara Oral para que den sus alegatos y potenciales pedidos de pena.