Internacional

Colombia define a su próximo presidente en un balotaje marcado por la polarización

Rivales ideológicos y con estilos políticos antagónicos, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella buscarán este domingo llegar a la presidencia de Colombia en un balotaje que elegirá al sucesor de Gustavo Petro.
En juego están dos modelos contrapuestos. Por un lado, la continuidad representada por Cepeda, del izquierdista Pacto Histórico y heredero político del presidente Petro; y por el otro, la ruptura total que irrumpe de un “outsider” con un discurso de “mano dura” como el del postulante del partido derechista Defensores de la Patria.

Más de 41 millones de colombianos están habilitados para votar este domingo.
En la primera vuelta celebrada el 31 de mayo, De la Espriella se impuso por alrededor de tres puntos de ventaja (43% a 40%) sobre Cepeda. Hoy, el candidato de una derecha radical es el favorito, según coinciden la mayoría de las encuestas.
El ganador asumirá el poder el 7 de agosto.

El senador Iván Cepeda tiene 63 años. Es el candidato de la continuidad del gobierno de izquierda de Petro, quien no puede ser reelecto en forma consecutiva, según lo prohibe la Constitución.
Sin embargo, sus estilos difieren.
“Cepeda tiene una visión más sopesada y un estilo sobrio. Petro es más extremista y propenso a discursos incendiarios. Pero ideológicamente son muy similares”, dijo el analista político colombiano Carlos Moreno, profesor de la Universidad Javieriana de Bogotá.
El candidato del Pacto Histórico es hijo del histórico dirigente comunista Manuel Cepeda Vargas, asesinado por agentes del Estado el 9 de agosto de 1994 con la complicidad de paramilitares.
En Colombia es reconocido por su extensa trayectoria en el campo de la defensa de los derechos humanos.
Así, lideró el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes del Estado (Movice) e impulsó los acuerdos de paz firmado con los movimientos guerrilleros en los últimos años.
También fue facilitador del Acuerdo de Paz entre el gobierno y las irregulares Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2016 y participó en el diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
“Gran parte de su vida giró alrededor de su lucha por los derechos humanos. Recién en los últimos años se convirtió en congresista. Es una de las figuras sobresalientes de la izquierda colombiana”, dijo Moreno.
Su paso a la política se produjo en los últimos años. Fue diputado entre 2010 y 2014 y en las elecciones de 2021 fue electo senador.
Cepeda ha enfrentado graves problemas de salud en los últimos años. Así, enfrentó con cirugías y tratamientos de quimioterapia un diagnóstico de cáncer de colon y una lesión cancerígena en el hígado.
Desde la campaña de su rival llegaron a afirmar que no podía caminar.
“Mi estado de salud es óptimo en este momento. Estoy plenamente facultado, capacitado, estoy en las mejores condiciones para ejercer no solamente lo que queda de esta campaña, sino en el futuro la Presidencia de la República”, afirmó Cepeda en una declaración en la última semana.
En la vereda de enfrenta se encuentra el mediático abogado Abelardo de la Espriella, de 47 años.
Con un discurso de ruptura, este abogado, empresario y creador digital es el representante de la derecha dura de la región y un profundo admirador de Nayib Bukele, el presidente de El Salvador.
No solo promete la misma “mano dura” que practica Bukele en su país. También imita su estilo: la misma barba, el mismo corte de pelo.
Liberal en lo económico, apostó en campaña por un discurso contra la ola de violencia desatada por la guerrillera y organizaciones criminales. Así dijo que, de ganar, dejará de lado el diálogo impulsado por Petro y bombardeará a estos grupos ilegales.
“Tiene una postura fuerte en materia de seguridad. Busca imitar a Bukele. Pero en términos económicos no es muy distinto a los programas de la derecha tradicional”, dijo Moreno.
Para el analista, De la Espriella impulsará un ajuste del Estado de llegar a la presidencia como hizo Javier Milei en Argentina, pero con una salvedad que lo aleja del modelo libertario argentino.
“La derecha colombiana tienene en mente programas sociales para reducir la pobreza y eso él lo ha men cionado”, indicó.
De la Espriella irrumpió en la casa de los colombianos a través de los medios cuando ejercía de abogado en algunos de los casos judiciales más polémicos del país. Fue asesor de las paramilitares Autodefensas Unidas en el último proceso de paz y abogado de Alex Saab, el operador financiero colombiano-venezolano considerado testaferro de Nicolás Maduro.
Pero no solo eso. También defendió a David Murcia Guzmán, el creador de DMG, una estafa piramidal que afectó a más de 200.000 ahorristas colombianos con un esquema Ponzi, según las denuncias.
En 2017, cuando aún era abogado de Saab, hoy detenido en Estados Unidos, traspasó todos los límires al pedir asesinar a Maduro en un artículo de opinión publicado en El Heraldo de Barranquilla.
“Los venezolanos de bien y la comunidad internacional en pleno deben entender que la muerte de Nicolás Maduro se hace necesaria para garantizar la supervivencia de la República. No se trataría de un asesinato común, sino de un acto patriótico que está amparado por la constitución venezolana y que resulta, por demás, moralmente irreprochable”, escribió entonces.
Tuvo que renunciar al periódico en medio de un escándalo. Pero no se arrepintió de nada. Al poco tiempo publicó el libro “Muerte al tirano”.
“Aparece como una persona bastante liberal, pero desde el año pasado comenzó a presentar posiciones muy conservadores”, dijo Moreno.
Como admirador de Bukele, promete replicar en el país el modelo salvadoreño, que acabó con la violencia de las pandillas pero en medio de fuertes denuncias de violaciones a los derechos humanos y de retroceso democrático.
“En Colombia no podrá hacer lo mismo que Bukele. Aquí están más consolidados los contrapesos democráticos”, afirmó el analista.

Fuente: DIARIO PANORAMA
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