Un dramático episodio de toma de rehenes se registró este viernes en un jardín de infantes de Curitiba, Brasil, donde un hombre armado con un cuchillo irrumpió en el establecimiento y retuvo a 13 niños. Luego de más de dos horas de negociaciones, efectivos policiales ingresaron al lugar y abatieron al agresor.
El hecho ocurrió durante la tarde en un Centro Municipal de Educación Infantil (CMEI) del barrio São Braz, en el sur del país. Según informaron las autoridades, el hombre encerró a los menores en una de las aulas y esparció combustible con la intención de prender fuego el establecimiento, lo que generó una situación de extrema tensión.
Ante la gravedad del episodio, las fuerzas de seguridad desplegaron un importante operativo en la zona. Los efectivos aislaron las inmediaciones mientras integrantes del Batallón de Operaciones Policiales Especiales (BOPE) intentaban convencer al atacante de que liberara a los chicos.
Las negociaciones se prolongaron durante más de dos horas. En paralelo, un helicóptero policial sobrevoló el sector y los equipos de emergencia permanecieron preparados para intervenir.
Finalmente, alrededor de las 18.20, los agentes ingresaron al jardín y abatieron al hombre. La Policía Militar de Paraná confirmó que los 13 niños fueron rescatados con vida y ninguno sufrió heridas de gravedad.
“Logramos neutralizar a esa persona y rescatar a los 13 niños, que fueron trasladados a los servicios médicos y de bomberos para recibir atención”, explicó el comandante de las fuerzas especiales de la Policía Militar, Alexandre Lopes Dias.
Mientras se desarrollaba el operativo, los alumnos que se encontraban en otras aulas pudieron salir del establecimiento. Además, las autoridades ordenaron evacuar una escuela cercana y convocaron a las familias para que retiraran a sus hijos.
La Municipalidad de Curitiba también dispuso equipos de asistencia para acompañar a los padres que aguardaban información sobre los menores retenidos.
Tras el rescate, las autoridades anunciaron que los niños y sus familias recibirán atención médica y psicológica para afrontar las consecuencias del episodio.
Por el momento, los investigadores no difundieron la identidad del atacante ni determinaron los motivos que lo llevaron a ingresar armado al jardín. Tampoco se informó si tenía algún vínculo con los alumnos o con el personal de la institución.