El Senado de Brasil obtuvo la media sanción de un proyecto de ley que castiga la misoginia y la equipara con el delito de racismo, con penas que podrían alcanzar hasta los 5 años de prisión. La iniciativa fue aprobada por unanimidad, con 67 votos a favor y ninguno en contra.
Esta reforma busca incorporar la “condición de la mujer” como criterio en la Ley de Racismo, que ya contempla la raza, color, religión y origen entre los delitos de discriminación o prejuicio. Por ende, esta modificación va a castigar de forma más severa la misoginia, que hasta ahora preveía sanciones de dos meses a un año.
De ser aprobada la modificación en la Cámara de Diputados, aquellos que se enfrenten a este cargo podrían pasar de 1 a 3 años en la cárcel junto a una multa. En caso de lesión, delito al honor y a la dignidad, la pena sería de 2 a 5 años de prisión. Además, no admite fianza y es imprescriptible.
El proyecto, identificado como PL 896/2023 fue impulsado por la senadora Ana Paula Lobato, quien expresó: “La misoginia es un prejuicio contra las mujeres, es un odio, una aversión hacia las mujeres, que va junto con la ley del racismo, que es básicamente prejuicio”.
Entre los argumentos a favor de los diferentes parlamentarios, se subrayó la importancia de ampliar el debate sobre el sexismo en la sociedad.
“Brasil necesita enfrentarse a la violencia contra las mujeres, que está creciendo. Aumentamos las sanciones, endurecimos los procesos, pero solo lo solucionaremos cuando logremos enfrentar esta mala formación de la sociedad que refuerza el discurso discriminatorio”, afirmó el senador Alessandro Vieira.
En caso de que la iniciativa pase por la Cámara Baja sin modificaciones, la próxima instancia será la promulgación directa por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.