Ánder Herrera dejará de ser jugador de Boca en las próximas horas. El club le comunicó al mediocampista español que no será tenido en cuenta por el flamante cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena y se trabaja en la rescisión de su contrato.
La decisión forma parte de una de las condiciones que el Vasco planteó en las charlas con la dirigencia: depurar un plantel que no logró estar a la altura de las expectativas en las últimas temporadas.
Arruabarrena presentó una lista de futbolistas que no tendrá en cuenta para lo que resta de 2026 y el nombre más fuerte fue el de Herrera, quien había llegado con mucha expectativa, pero nunca pudo consolidarse por sus constantes problemas físicos.
El español tenía contrato por seis meses más y la idea inicial de la dirigencia era que cumpliera su vínculo. Sin embargo, con la llegada del nuevo cuerpo técnico, el escenario cambió y desde el club se contactaron con su representación para comunicarle la decisión.
El ciclo de Herrera en Boca estuvo marcado por la falta de continuidad. En casi un año y medio, disputó apenas 29 de los 68 partidos que tuvo el club desde su llegada, con un solo gol, convertido ante Barcelona por Copa Libertadores.
En total, acumuló 1.174 minutos en cancha, con un promedio de 40 minutos por partido jugado, y sufrió seis desgarros musculares, una cifra que terminó condicionando por completo su paso por el Xeneize.
Pese a su intención de continuar, tanto el futbolista como Juan Román Riquelme entienden que ambas partes hicieron todo lo posible para que el desenlace fuera distinto. La relación entre el español y el presidente de Boca es muy buena, por lo que esperan que la salida se resuelva en los mejores términos.
La renovación de contrato a comienzos de año había sido una apuesta para intentar que Herrera pudiera dejar atrás sus problemas musculares. Sin embargo, las lesiones volvieron a aparecer y el rendimiento deportivo del equipo tampoco acompañó.
La idea de Arruabarrena es iniciar su segundo ciclo con un plantel más corto, competitivo y con futbolistas que estén en condiciones de pelear por un lugar. En ese contexto, ya se concretó la rescisión de Nicolás Orsini y ahora se avanza con la salida de Herrera.
Además, en los próximos días podrían darse nuevas bajas. Entre los nombres apuntados aparecen Agustín Martegani, Lucas Janson, Juan Ramírez y otros futbolistas que no entrarían en la consideración del nuevo cuerpo técnico.
Con esta decisión, Boca empieza una etapa de reestructuración fuerte bajo el mando de Arruabarrena, que buscará ordenar el plantel y construir una base más sólida para competir en lo que viene.