Internacional

A tres semanas del balotaje, Lula apunta a los 30 millones de brasileños que no fueron a las urnas

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, definió su estrategia para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la que enfrentará a Flávio Bolsonaro, luego de quedar en segundo lugar en los comicios del domingo.

Durante una reunión de campaña realizada este lunes, dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT), ministros, aliados políticos y el vicepresidente Geraldo Alckmin analizaron las prioridades para las tres semanas que restan hasta el balotaje del 25 de octubre.
Uno de los principales objetivos de Lula será intentar movilizar a los cerca de 30 millones de brasileños que no participaron de la primera vuelta. El mandatario considera que ese universo representa una oportunidad para ampliar su respaldo y revertir la ventaja obtenida por su rival.
Flávio Bolsonaro consiguió el 47,03% de los votos, mientras que Lula alcanzó el 45,16%, una diferencia de 1,87 puntos porcentuales. Por ese motivo, el oficialismo buscará que quienes se abstuvieron regresen a las urnas y respalden al candidato del PT.

“Es nuestra responsabilidad devolverles el interés para participar en las elecciones”, afirmó Lula durante el encuentro, en el que se trazaron los principales lineamientos de la campaña para la segunda vuelta.
Otro de los cambios previstos será una mayor presencia de Lula en radio y televisión, además de su participación en debates con Flávio Bolsonaro. El presidente había evitado los enfrentamientos televisivos antes de la primera ronda, pero ahora considera que pueden servir para disputar el voto de quienes todavía no definieron su posición.
“Ahora sí es importante tener debates en la televisión porque es un cara a cara”, sostuvo.
La seguridad pública también ocupará un lugar central en la nueva etapa de la campaña. Lula reconoció el avance de las organizaciones criminales y planteó la necesidad de reforzar la respuesta del Estado. “Los criminales tienen que ir a prisión”, afirmó.
En ese marco, pidió al Senado que acelere el debate de una propuesta impulsada por su Gobierno para modificar la Constitución en materia de seguridad.
Además de los abstencionistas, los dos candidatos deberán disputar los votos obtenidos por quienes quedaron fuera de la segunda vuelta. Entre ellos aparece Ronaldo Caiado, gobernador de Goiás, que terminó cuarto con aproximadamente el 2,18% de los sufragios. Otros postulantes, como Augusto Cury y Renan Santos, todavía no definieron públicamente a quién respaldarán.
Del otro lado, Flávio Bolsonaro ya comenzó a trabajar en la construcción de alianzas con distintos sectores de la centroderecha. Su Partido Liberal busca acercamientos con União Brasil, Republicanos y Progresistas, fuerzas que reúnen un importante número de bancas en el Congreso.
A pesar de haber quedado segundo, Lula sostuvo que mantiene sus posibilidades de ganar la Presidencia. “No hay ninguna razón, económica, social o política, para no ser elegido presidente”, afirmó.

La definición llegará el 25 de octubre, cuando Brasil vuelva a las urnas para elegir entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro en una segunda vuelta que, por la estrecha diferencia registrada en la primera ronda, se presenta como una disputa abierta.

Fuente: DIARIO PANORAMA
Brasil Lula Balotaje 30 Millones Brasileños

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